jueves, 18 de marzo de 2010

Sobre la educación

Los padres siempre quieren lo mejor para nosotros, pero por quererlo cometen graves errores sin darse cuenta. Es el caso cuando un niño pierde un examen en el colegio y por haberlo perdido lo castigan ya sea no dejandolo salir o quitandole el videojuego. Pues bien, lo que sucede aquí es que en la mente del niño se va originando una idea de que si va mal en el colegio tendra consecuencias negativas, la prohibicion de aquello que le gusta, como tambien: si va bien en el colegio podrá jugar o divertirse.
Los padres no pueden dejar que sus hijos vayan teniendo este tipo de pensamiento, sino, hacerles ver que el estudio es algo importante con el cual si se sabe enseñar y aprender tambien se pueden divertir.

para explicar mejor lo que he dicho hasta ahora contare una experiencia personal.

Me encontraba como cualquier día en horas de la tarde en el comedor de mi casa y sin querer escuche como en la casa del primer piso, el señor regañaba a sus hijos por haber causado un daño, y como castigo los mandó a estudiar las tablas de multiplicar. En ese momento pensé que muchas veces nos educan de esa manera, nos ponen a estudiar como castigo de algo que quízas hicimos sin intención, y eso hace que el estudio se convierta en nuestro inconsciente en algo que no nos gusta. Entonces se crea una predisposición negativa, que cuando vayamos a estudiar voluntariamente no va a ser algo agradable porque en nuestro inconsciente quedaron esas experiencias que tanto nos disgustaron.

Es pues que si un niño comete un daño, no hay que hacer del estudio el castigo de ese daño, sino buscar otras medidas, que no sean violentas, para que se dé cuenta de sus errores y no vuelva a caer en ellos.

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martes, 9 de marzo de 2010

Comparar para mejorar

En diciembre del año pasado estuve viendo varios documentales sobre los países orientales, acerca de su cultura, costumbres, deportes etc. en los que dejan caer en cuenta que parte del gran desarrollo tecnológico y la posición actual que tienen en el mundo como potencias, se debe a sus mismas creencias y tradiciones de muchos siglos atrás. La cosmovisión del mundo, el sacrificio de lo individual en pro de lo grupal, la importancia de vivir en armonia con la naturaleza y aspectos sociales como ser cumplido, permitió a países como Japón levantarse de la grave situación en que quedo despúes de la segunda guerra mundial.

La famosa frase 'no hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti', del filosofo chino Confucio, es también conocida como la regla de oro; y es una regla que en el oriente las personas interiorizan desde pequeños hasta hacerla parte de su carácter. De tal modo que si alguien llega tarde a una reunión, a una cita de amigos constituye una falta de respeto hacia los demás, y si hubiese sucedido en el trabajo se le tendría que descontar un porcentaje de su salario. Cosa que no ocurre de igual manera en países occidentales, donde llegar 15 minutos despúes de lo acordado suele pasar con frecuencia hasta el punto de volverse algo normal, sin mayor trascendencia.

Pero el hecho es que la puntualidad incide mucho en otros campos y esto se ve reflejado en lo siguiente:

"hace algunos años se hizo un estudio sociológico cuales son los valores comunes entre los países más desarrollados. Aquellos que en alguna manera se han desarrollado como potencias en algún área de la vida. Los resultados destacaron tres valores fundamentales limpieza, orden y puntualidad. El mismo estudio se hizo en países de menor desarrollo y mientras que los tres valores mencionados eran los primeros de la lista en los paises desarrollados, estos valores son los últimos en países subdesarrollados. Increíble pero cierto." (1)

Sí, increíble pero cierto. Son pues estas cosas tan sencillas como la limpieza, el orden y la puntualidad que van haciendo la gran diferiencia entre los países. Entonces no basta con que a un gobierno se le exija más calidad en educación para progresar, sino también que cada persona por cuenta propia adopte pautas de comportamiento que nos permitan convivir respetuosamente para que poco a poco vayamos mejorando y salir adelante.

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Referencias:
(1) http://blogs.periodistadigital.com/unavidamejor.php/2007/01/11/16-actitudes-para-el-exito-la-puntualida

domingo, 28 de febrero de 2010

Lo que proyectamos inconscientemente

Hace poco estuve en la universidad, me encontraba afuera del salón de clases con otro estudiante esperando a un profesor, mientras lo esperábamos se acercó una señora que estaba en decimo semestre la cual le preguntó a mi compañero si había visto a otro profesor. Yo preste mi atención hacia la señora y por su apariencia física dejaba notar que se encontraba alrededor de los 55 años de edad. En ese momento se me vinieron varios juicios a la mente que fueron: “tan viejita y estudiando”, “a esa edad para qué estudia”. Una vez mi amigo le dio respuesta y ella se fue, yo le manifesté a mi compañero lo que había pensado, el cual me contestó con afirmaciones similares, (algo parecido ya me había pasado antes cuando en un semestre anterior había visto una materia en la jornada nocturna y la mayoría de estudiantes es gente adulta). Después de aquel instante se me vino otro tipo de pensamientos a la mente pero esta vez fueron la contraposición a los primeros, y de igual manera se los dije a mi compañero, que fueron: “qué bueno que esté estudiando, eso es claro ejemplo que nunca es tarde para estudiar”, “qué bueno porque eso es sinónimo de superación” y con esa posición me quede. Terminé clases me dirigí hacia mi casa y ese episodio quedo en el pasado como cualquier otro.

En una tarde posterior a lo comentado, me puse a pensar y a cuestionar por qué cuando vi a la señora mis primeros juicios fueron: a esa edad para qué estudia, y no al contrario, de: qué bueno que esté estudiando. La respuesta a ese interrogante estaba en mi inconsciente desafortunadamente. Y digo desafortunadamente porque en mi inconsciente tenía una idea equivoca de que cuando uno estuviera en la tercera edad “ya para qué estudiar”, y fue precisamente eso lo que proyecte cuando vi a la señora. Comprendí entonces, que los primeros juicios estaban haciendo de mí, sin querer, una persona limitada, que cuando fuera adulto no estaría en capacidad de estudiar, en condiciones de aprender.

Es pues que muchas veces nos traiciona el inconsciente en cosas tan pequeñas aparentemente sin importancia pero que tienen gran repercusión en nuestras vidas y es preciso saber identificarlas para poder cambiar y mejorar.

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Glosario:
Proyección (psicoanalisis): Atribuir las características personales a otros.
http://portafoliodigitalco.bligoo.com/content/view/322725/Glosario.html

miércoles, 24 de febrero de 2010

Pronto

Pronto subiré los escritos, me faltan corregirles unos pequeños detalles. Mientras tanto los invito a leer mi cuento: Oscuro amanecer

Oscuro Amanecer


Esta era una vez en que las flores se marchitaban, en que el sol se apagaba, ya el mundo estaba por acabarse.

Los hombres por su afán de vivir se marcharon en busca de otro planeta, mientras los herederos del mundo seguían ahí. Los animales no entendían el por qué. Sonidos muy duros salían del núcleo de la tierra, la taza de contaminación estaba provocado su fin. La ambición del hombre por el materialismo había hecho que todo lo bello de la naturaleza se fuera agotando. Ahora sus grandes metrópolis se estaban sepultando, los hermosos paisajes del mundo, los largos azules de los mares se perdían en los colores oscuros de la destrucción. Ya nada era igual.

La madre naturaleza estaba cambiando, los hombres la observaban desde lo lejos y a la vez se preguntaban a donde ir. Teniendo la esperanza de que la tierra fuera a cambiar para luego volver a su estado natural, vieron como esa esperanza se perdía.

Lo que estaban presenciando en ese momento era muy doloroso. Era como quitarle la vida a unos animales en casería, era como matar varios osos por vender sus pieles a cambio de unos cuantos papeles verdes, era más doloroso que ver como ahorcan a un cerdo y luego meterle un filo en su cuerpo, era como destruirle los hogares a los animales marinos, era como clavarle varias puñaladas a un toro sólo por querer deleitar a un público sin sentimientos. Sí, la tierra desapareció esparciendo lagrimas por todo el universo.

La luz radiante de la vela se apago, la cuenta regresiva llego a su fin, ahora no había nada. Los restos de la tierra se fueron muy lejos para olvidarlo todo.

Los hombres preocupados agacharon la cabeza y se dieron cuenta que las tantas campañas en contra de la contaminación no era por querer hacerlas, era por evitar lo que en esos momentos estaban viviendo; no era broma, era un hecho. Toda la especie humana se encontraba como varios animales en cautiverio esperando su fin. Entendieron que el dinero, que lo material los domino, que eran juguetes de unas falsas propagandas, que fueron manipulados por un famoso capitalismo, que eran esclavos de ellos mismos, que eran fruto de su ambición.

Los hombres llegaron a otro mundo, a un planeta donde vieron que se podían quedar. Por la noche subieron a una montaña, se sentaron, fijaron su vista hacia lo alto y vieron lo hermoso del universo, vieron lo grande que era Dios. En ese momento comprendieron el verdadero valor de las cosas. Se dieron cuenta que el sentido de sus vidas no era poseerlo todo, era haber obrado bien.

Sentados mirando las estrellas sabían que estaban ahí, en un planeta donde las condiciones eran diferentes. No habían valles, lagos ni bosques, no existía la linda flora y fauna de la tierra, donde no estaba lo profundo y alto de los océanos y de los cielos; se dieron cuenta de ello, sabían que tenían que empezar desde cero.

Los restos del planeta tierra llegaron a un lugar del universo con gran variedad planetas, de muchos climas, ríos y mares, donde los árboles eran bastante altos y había una inmensa cantidad de flores. Estos restos cayeron en estos planetas y con el paso del tiempo surgirían varias especies de animales que a medida que pasarían los años sólo ellos iban a disfrutar de sus riquezas, pues quedaba muy lejos de donde se encontraban los seres humanos.

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